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En el supermercado se pueden encontrar todo tipo de frutas y verduras, casi independientemente de la época del año. Esto es consecuencia de un mercado globalizado, en el que la distribución de productos hortícolas se regula por las leyes de oferta y demanda, no por el ciclo de producción de las plantas. Lo normal es que la naranja se recoja en invierno, aunque tenemos naranjas disponibles en verano porque las recibimos desde el hemisferio sur.

Además de afectar a la economía local y a la foránea, el consumo global de verduras y frutas contribuye negativamente al cambio climático por diversos motivos. Los cultivos pasan a ser extensivos. La producción se especializa y se planta siempre el mismo producto, sin realizar una rotación de cultivos que deje descansar al suelo o le permita reponer nutrientes.

Por una parte, la huella de carbono de los productos venidos de otro extremo del planeta es muy alta. Además, el precio del producto y el salario de los productores pasa a ser controlado por empresas exportadoras que especulan con la oferta, en vez de quedar ligado a la producción real y permitir un comercio justo. Consumir productos de proximidad y de temporada es una opción más considerada con el medio ambiente y con los productores.

Un estudio publicado en 2022 en la revista científica Ecological Economics analizó qué ocurriría si los hogares españoles sustituyeran el consumo de frutas y verduras importadas por producción local. Los resultados muestran que esta decisión puede reducir significativamente la huella de carbono y el uso de agua escasa, ya que muchas importaciones proceden de países donde el impacto ambiental es mayor.

A continuación, dispones de unas guías de productos de temporada y propios de la provincia de Alicante para cada estación. ¡Que aproveche!