Un parásito es un organismo que vive aprovechando los recursos de otro ser vivo, al que llamamos hospedador. Puede alimentarse de él, vivir dentro de su cuerpo o usarlo como refugio. Aunque no lo parezca, en la naturaleza hay más parásitos que seres de vida libre.
Parásitos y seres humanos: una historia muy larga
Los seres humanos podemos albergar más vida de la que imaginamos. A lo largo de nuestra historia, hemos convivido con:
- unas 300 especies de gusanos parásitos,
- más de 70 especies de protozoos,
- y también algunos insectos y anélidos.
Algunas de estas relaciones vienen de muy lejos, heredadas de nuestros ancestros primates. Otras surgieron cuando domesticamos animales, y con ellos también a sus parásitos.
Aunque hoy muchas enfermedades parasitarias se concentran en las regiones tropicales, los humanos hemos viajado por todo el planeta desde hace miles de años. Con nuestras migraciones, los parásitos también viajaron, escondidos en nosotros o en los animales que nos acompañaban.
Parásitos en la antigüedad
El conocimiento sobre los parásitos no es nuevo. En un tratado médico egipcio de hace 3.500 años, ya se describían infecciones parasitarias. Incluso se han encontrado gusanos planos (platelmintos) en hígados de momias.
Esto demuestra que los parásitos han estado presentes en nuestra historia desde los primeros tiempos, mucho antes de que existieran los microscopios o las medicinas modernas.
Parásitos también para dinosaurios
Los parásitos no solo afectan a los humanos: atacan a todo tipo de seres vivos, desde insectos hasta ballenas. Y lo llevan haciendo millones de años.
En Cuenca, en la Formación de Las Hoyas, se encontraron cacas fosilizadas de cocodrilos del Cretácico con huevos de gusanos parásitos. Esto significa que ya entonces los reptiles sufrían infecciones parecidas a las que hoy afectan a muchos animales.
En 2017, un descubrimiento llamó especialmente la atención: una nueva especie de garrapata quedó atrapada en una pluma de dinosaurio. Se llamó Cornupalpatum burmanicum. Era la primera prueba directa de que los dinosaurios tenían parásitos externos.
Si hubieran existido en aquel entonces, a los velociraptores no les habría venido mal un collar antiparásitos, como el que hoy llevan muchos perros y gatos.
Pequeños, pero importantes
A veces pensamos en los parásitos solo como algo peligroso, pero también son parte de los ecosistemas. Compiten, se adaptan, evolucionan y ayudan a mantener el equilibrio de las poblaciones animales. Estudiarlos nos permite entender mejor la salud humana, la vida salvaje y la historia de nuestro planeta.
Los parásitos han acompañado a todos los seres vivos durante millones de años. Y siguen ahí, recordándonos que la vida —incluso la más pequeña— siempre encuentra una forma de conectarse.
Fuentes consultadas:
- BMC Historical Parasitology Collection: https://www.biomedcentral.com/collections/histparasitol
- Cox, F.E.G. (2002). History of human parasitology. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC126866/
- Della Coletta et al. (2020). Parasites and their hosts through time. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7599231/
- Araújo et al. (2015). Human evolutionary parasitology. https://www.scielo.br/j/mioc/a/vKfW8xg5pqkPkrNNwLzH7bG/
- Wikipedia: Parasitología. https://es.wikipedia.org/wiki/Parasitología